En un encuentro en Hornitos, se reunió el equipo completo que estará a cargo del nuevo sistema de impulsión de agua, SIAM II, que proveerá de agua de mar sin desalar al proyecto Nueva Centinela.
Francisco Rodríguez, CEO de Aguas Esperanza, manifestó la relevancia del encuentro de todos los equipos que realizarán este proyecto: “Serán más de 900 personas en terreno, sumando a los equipos de nuestros socios constructores de Bonatti y Sigdo Koppers, entre otros, por lo que nos pareció tremendamente importante que el equipo se pudiera conocer con las demás personas involucradas, que están en otras áreas y ciudades. Estamos convencidos en Aguas Esperanza de que este es un solo equipo, con varias responsabilidades y que con este puntapié inicial vamos a estar más unidos para encontrar soluciones a los desafíos que se nos presenten”, destacó.
Por su parte, Osvaldo Rojas, gerente de Operaciones Corporativo Sigdo Koppers concuerda con la importancia del encuentro para definir las principales metas del proyecto en cuanto a tiempo y forma y enfatizó que “el desafío es llegar con agua a Centinela y lograrlo en el plazo y sin accidentes, bajo los estándares de seguridad que justamente estuvimos revisando en la jornada de hoy, con los lineamientos del sistema de gestión”.
Gracias al trabajo en conjunto de Bonatti-Sigdo Kopper, a cargo de la construcción de la nueva tubería, denominado SIAM II. Serán más de 600 litros por segundo, unos 4.200 m3 por hora de agua salada que recorrerán los 145 km de longitud que tendrá el acueducto en construcción que permitirá proveer de agua a Nueva Centinela, uno de los proyectos una de las mayores inversiones anunciadas por Antofagasta Minerals en los últimos cinco años. Este proyecto se espera que comience a operar a inicios del 2026.